sábado, 9 de enero de 2016

Los alimentos que ayudan a cuidar tus dientes



Para tener unos dientes fuertes y saludables es necesario llevar unos correctos hábitos de higiene, evitar el exceso de dulces y no masticar chicle. Podemos complementar la acción del cepillado y de la seda dental con una alimentación saludable; algunos nutrientes como el calcio, el fósforo, las vitaminas A, D y las del grupo B ayudan a mantener las estructuras del organismo en general, y de los dientes y encías en particular. Investigaciones realizadas dejan al descubierto que los antioxidantes que se hallan en las frutas, los vegetales y los frutos secos fortalecen la inmunidad e incrementan la capacidad del organismo para hacer frente a las bacterias y a la inflamación. 

De acuerdo con la Academia de Odontología General, no solo es importante tener en cuenta lo que comemos sino cuándo y por cuanto tiempo lo hacemos; según esta entidad, aquellos alimentos que se mastican por un largo periodo de tiempo y que, por ende, permanecen varios minutos en  la boca, pueden dañar los dientes debido a que mantienen el azúcar por más tiempo que otros alimentos, es por eso que no se debe abusar de los caramelos ni de las gomitas. Los expertos también recomiendan dejar las comidas ricas en carbohidratos para la hora de las comidas habituales y no ingerirlas a lo largo de todo el día, así el ácido de estos alimentos no va a permanecer mucho tiempo en contacto con nuestros dientes. 
 
Demos un vistazo a los alimentos que pueden ayudarnos a mantener la buena salud de nuestros dientes y encías. El pollo, el queso, las verduras de hojas verdes y los frutos secos podrían acompañar nuestros platos con más frecuencia, de paso estaremos contribuyendo a la salud de nuestro organismo. Las mujeres embarazadas deben prestar especial cuidado a la salud de sus dientes.


El queso

¿Por qué los roedores tienen fama de tener unos potentísimos dientes capaces de roer hasta los más duros metales? (Vale, los ratones no solo comen queso, pero vale la pena hacer referencia a este imaginario de los dibujos animados). De seguro no sabías que este rico alimento libera una cantidad importante de calcio, el cual se mezcla con la placa y se adhiere a los dientes formando una especie de capa protectora que evita que el ácido que causa la caries haga de las suyas en tu boca. El queso además ayuda a reconstruir el esmalte de los dientes al instante. 


El té verde y el té negro

No solo es útil para ayudarnos a adelgazar. Tanto el té verde como el té negro contienen polifenoles que ayudan a proteger nuestros dientes; la principal misión de estos agentes es mantener a raya la proliferación de las bacterias asociadas con las caries y enfermedades de las encías. Algunas investigaciones realizadas en prestigiosas universidades como la de Illinois han demostrado que estas bebidas naturales reducen la acumulación de placa. 


Las pasas

Tal vez sientas desconfianza con este alimento porque lo sientes dulce al paladar y te dan ganas de seguir comiendo sin parar, no obstante, las pasas no contienen sacarosa ni azúcar de mesa. De hecho, estas pequeñas uvas son una rica fuente de fitoquímicos, unos componentes que reducen la placa bacteriana. Además encierran entre sus compuestos vitaminas y minerales que ayudan a cuidar nuestras encías. 


Ajonjolí

 Las semillas de sésamo nos ayudan a reducir la placa mientras que le devuelven los minerales al esmalte de nuestros dientes. Puedes consumirlo o hacer gárgaras con su aceite. 


Frutas crujientes

En este grupo se encuentran incluidas las manzanas, las peras, y por supuesto las verduras. Se caracterizan por ser ricas en agua, vitaminas y fibra, todos estos elementos importantes a la hora de contrarrestar el accionar de los azúcares de los alimentos, también incrementan la producción de saliva que ayuda a prevenir la caries.

El cuidado de los dientes en el embarazo



La etapa del embarazo requiere de muchos cuidados, y tu salud dental es uno de los aspectos que más debes tener en cuenta; la flora bacteriana cambia por la acción de las hormonas que tienen lugar en este periodo de tu vida, situación que te deja más expuesta al ataque de las bacterias y a la acumulación del sarro.  Notarás que tus encías se hacen más sensibles y que sangran con facilidad; esto se da por el aumento de fluido sanguíneo que ocurre como consecuencia de los cambios hormonales; este tipo de trastornos son más frecuentes después del tercer mes. 



De acuerdo con algunas investigaciones, la mala salud dental  puede afectar seriamente el embarazo. Expertos consultados por el sitio http://noticias.lainformacion.com/sostienen que una deficiente higiene de tus dientes podría afectar el desarrollo bucodental del bebé. Además, los expertos alertan sobre las distintas infecciones bucales (gingivitis, periodontitis, etc.) y su relación directa con el riesgo de parto prematuro. Bajo peso al nacer o riesgo de preeclampsia están entre las anomalías que podría desencadenar el descuido de la salud de tus dientes en el embarazo. Ten en cuenta que encontrándote en este estado resulta más difícil tratar los problemas dentales, por eso debes visitar cada seis meses tu dentista, así estarías previniendo complicaciones futuras.


Recomendaciones para tener en cuenta

Con el incremento de la prolactina y los estrógenos se originan cambios en el organismo de la mujer y en su boca; bajo esta nueva condición la placa bacteriana actúa con mayor agresividad sobre los dientes y las encías, lo que enciende las alarmas ante un posible riesgo de caries y gingivitis (La gingivitis afecta en un 50% de las mujeres embarazadas, esto hace que sus encías estén rojas, hinchadas e inflamadas). Ya hemos visto que cualquier alteración en tu salud dental puede ser determinante para la salud del bebé, por lo tanto no sobran las medidas de seguridad para mantener a salvo tus dientes. Si ves que tus encías sangran demasiado a la hora del cepillado cambia tu cepillo por uno suave. El hilo dental puede ser uno de tus mejores aliados en tus hábitos de limpieza bucal, al igual que un enjuague antiséptico. No olvides limpiar la lengua.

Cepilla tus dientes por la mañana y antes de acostarse, lo mismo después de cada comida. Un correcto cepillado dura entre dos y tres minutos. Cerciórate de que el cabezal de tu cepillo de dientes quede ubicado al lado de los dientes; las puntas de las cerdas beben quedar a un ángulo de 45 grados de las encías para cepillarse. Mueve el cepillo hacia adelante y atrás mediante golpes cortos.
Es común que durante el embarazo vomites varias veces en el día. Cuando esto suceda lava tu boca con un enjuague rico en flúor, no solamente por el tema del mal aliento, también para eliminar el ácido que el vómito deja en tu boca. 

No dejes que tus antojos se salgan de control; en especial evita el excesivo consumo de postres y alimentos azucarados; el objetivo es prevenir la caries y los dulces no ayudan mucho para lograrlo.
Mantén una alimentación balanceada.  Incrementa el consumo de calcio y proteínas que se deriven de la carne, el pescado y las legumbres. No dejes por fuera las vitaminas, en especial las vitamina B, C y D.¿Ya conoces cuales son los alimentos que ayudan al cuidado de tus dientes?

Manteniendo hábitos sanos de higiene oral te evitas complicaciones para ti y el bebé.