Para tener unos dientes fuertes y
saludables es necesario llevar unos correctos hábitos de higiene, evitar el
exceso de dulces y no masticar chicle. Podemos complementar la acción del
cepillado y de la seda dental con una alimentación saludable; algunos
nutrientes como el calcio, el fósforo, las vitaminas A, D y las del grupo B
ayudan a mantener las estructuras del organismo en general, y de los dientes y
encías en particular. Investigaciones realizadas dejan al descubierto que los
antioxidantes que se hallan en las frutas, los vegetales y los frutos secos
fortalecen la inmunidad e incrementan la capacidad del organismo para hacer
frente a las bacterias y a la inflamación.
De acuerdo con la Academia de Odontología General, no
solo es importante tener en cuenta lo que comemos sino cuándo y por cuanto
tiempo lo hacemos; según esta entidad, aquellos alimentos que se mastican por
un largo periodo de tiempo y que, por ende, permanecen varios minutos en la boca, pueden dañar los dientes debido a
que mantienen el azúcar por más tiempo que otros alimentos, es por eso que no
se debe abusar de los caramelos ni de las gomitas. Los expertos también recomiendan
dejar las comidas ricas en carbohidratos para la hora de las comidas habituales
y no ingerirlas a lo largo de todo el día, así el ácido de estos alimentos no
va a permanecer mucho tiempo en contacto con nuestros dientes.
Demos un vistazo a los alimentos
que pueden ayudarnos a mantener la buena salud de nuestros dientes y encías. El
pollo, el queso, las verduras de hojas verdes y los frutos secos podrían
acompañar nuestros platos con más frecuencia, de paso estaremos contribuyendo a
la salud de nuestro organismo. Las mujeres embarazadas deben prestar especial cuidado a la salud de sus dientes.
El queso
¿Por qué los roedores tienen fama
de tener unos potentísimos dientes capaces de roer hasta los más duros metales?
(Vale, los ratones no solo comen queso, pero vale la pena hacer referencia a
este imaginario de los dibujos animados). De seguro no sabías que este rico
alimento libera una cantidad importante de calcio, el cual se mezcla con la placa
y se adhiere a los dientes formando una especie de capa protectora que evita
que el ácido que causa la caries haga de las suyas en tu boca. El queso además ayuda
a reconstruir el esmalte de los dientes al instante.
El té verde y el té negro
No solo es útil para ayudarnos a
adelgazar. Tanto el té verde como el té negro contienen polifenoles que ayudan
a proteger nuestros dientes; la principal misión de estos agentes es mantener a
raya la proliferación de las bacterias asociadas con las caries y enfermedades
de las encías. Algunas investigaciones realizadas en prestigiosas universidades
como la de Illinois han demostrado que estas bebidas naturales reducen la
acumulación de placa.
Las pasas
Tal vez sientas desconfianza con
este alimento porque lo sientes dulce al paladar y te dan ganas de seguir
comiendo sin parar, no obstante, las pasas no contienen sacarosa ni azúcar de
mesa. De hecho, estas pequeñas uvas son una rica fuente de fitoquímicos, unos
componentes que reducen la placa bacteriana. Además encierran entre sus
compuestos vitaminas y minerales que ayudan a cuidar nuestras encías.
Ajonjolí
Las semillas de sésamo nos ayudan a reducir la
placa mientras que le devuelven los minerales al esmalte de nuestros dientes. Puedes
consumirlo o hacer gárgaras con su aceite.
Frutas crujientes
En este grupo se encuentran
incluidas las manzanas, las peras, y por supuesto las verduras. Se caracterizan
por ser ricas en agua, vitaminas y fibra, todos estos elementos importantes a
la hora de contrarrestar el accionar de los azúcares de los alimentos, también
incrementan la producción de saliva que ayuda a prevenir la caries.

