La etapa del embarazo requiere de
muchos cuidados, y tu salud dental es uno de los aspectos que más debes tener
en cuenta; la flora bacteriana cambia por la acción de las hormonas que tienen
lugar en este periodo de tu vida, situación que te deja más expuesta al ataque
de las bacterias y a la acumulación del sarro. Notarás que tus encías se hacen más sensibles
y que sangran con facilidad; esto se da por el aumento de fluido sanguíneo que
ocurre como consecuencia de los cambios hormonales; este tipo de trastornos son
más frecuentes después del tercer mes.
De acuerdo con algunas
investigaciones, la mala salud dental
puede afectar seriamente el embarazo. Expertos consultados por el sitio http://noticias.lainformacion.com/sostienen que una deficiente higiene de tus dientes podría afectar el desarrollo
bucodental del bebé. Además, los expertos alertan sobre las distintas infecciones
bucales (gingivitis, periodontitis, etc.) y su relación directa con el riesgo
de parto prematuro. Bajo peso al nacer o riesgo de preeclampsia están entre las
anomalías que podría desencadenar el descuido de la salud de tus dientes en el
embarazo. Ten en cuenta que encontrándote en este estado resulta más difícil
tratar los problemas dentales, por eso debes visitar cada seis meses tu
dentista, así estarías previniendo complicaciones futuras.
Recomendaciones para tener en cuenta
Con el incremento de la prolactina
y los estrógenos se originan cambios en el organismo de la mujer y en su boca;
bajo esta nueva condición la placa bacteriana actúa con mayor agresividad sobre
los dientes y las encías, lo que enciende las alarmas ante un posible riesgo de
caries y gingivitis (La gingivitis afecta en un 50% de las mujeres embarazadas,
esto hace que sus encías estén rojas, hinchadas e inflamadas). Ya hemos visto
que cualquier alteración en tu salud dental puede ser determinante para la
salud del bebé, por lo tanto no sobran las medidas de seguridad para mantener a
salvo tus dientes. Si ves que tus encías sangran demasiado a la hora del
cepillado cambia tu cepillo por uno suave. El hilo dental puede ser uno de tus
mejores aliados en tus hábitos de limpieza bucal, al igual que un enjuague
antiséptico. No olvides limpiar la lengua.
Cepilla tus dientes por la mañana
y antes de acostarse, lo mismo después de cada comida. Un correcto cepillado
dura entre dos y tres minutos. Cerciórate de que el cabezal de tu cepillo de
dientes quede ubicado al lado de los dientes; las puntas de las cerdas beben
quedar a un ángulo de 45 grados de las encías para cepillarse. Mueve el cepillo
hacia adelante y atrás mediante golpes cortos.
Es común que durante el embarazo
vomites varias veces en el día. Cuando esto suceda lava tu boca con un enjuague
rico en flúor, no solamente por el tema del mal aliento, también para eliminar el
ácido que el vómito deja en tu boca.
No dejes que tus antojos se
salgan de control; en especial evita el excesivo consumo de postres y alimentos
azucarados; el objetivo es prevenir la caries y los dulces no ayudan mucho para
lograrlo.
Mantén una alimentación
balanceada. Incrementa el consumo de calcio
y proteínas que se deriven de la carne, el pescado y las legumbres. No dejes
por fuera las vitaminas, en especial las vitamina B, C y D.¿Ya conoces cuales son los alimentos que ayudan al cuidado de tus dientes?
Manteniendo hábitos sanos de higiene oral te evitas complicaciones para ti y el bebé.
Manteniendo hábitos sanos de higiene oral te evitas complicaciones para ti y el bebé.

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